Hay artistas que descubren su vocación entre los libros y otros que la encuentran en los márgenes de un cuaderno escolar. Pedro Diego Pérez Casanova pertenece a estos últimos. Mientras el profesor explicaba, su lápiz levantaba mundos. Su madre recibía las quejas del colegio público Santa Florentina de La Palma, donde los garabatos parecían distraerlo de todo. Sin embargo, cuando llegaban los concursos escolares, aquellos dibujos desobedientes se convertían en premios. Quizá el niño no estaba distraído: sencillamente, miraba hacia otro lugar.
En el negocio familiar de compraventa y taller de automóviles comenzó a familiarizarse con las pinturas. Realizaba rótulos y, para aprender a mezclar los colores, compró algunos libros. Tenía quince años cuando quedó definitivamente atrapado. El color había dejado de ser una herramienta para convertirse en destino. Bellas Artes no existía aún en Murcia pues ingresó en la Escuela de Artes y Oficios, hoy Escuela de Arte de la Región Murcia. Allí encontró buenos profesores, a quienes mostraba sus trabajos. Cuando podía permitirse faltar a las clases que mejor dominaba, recorría las exposiciones de la ciudad. El arte era una fiebre y las salas, su refugio.
En unas fiestas patronales de La Palma conoció al maestro Luzzy, quien supo reconocer su talento sin ocultar sus carencias. Desde entonces, Pérez Casanova acudió periódicamente a su estudio para mostrarle sus trabajos y escuchar aquellos consejos que le ayudaron a crecer sin apagar la llama.
A partir de 1996 llegaron los concursos de pintura al aire libre, descubiertos en 1996, tras su visita a la feria ARCO de Madrid. Se lanzó a recorrer la geografía española con los pinceles preparados. Entre sus triunfos destaca el certamen Winterthur, hoy vinculado a AXA, celebrado en Burgos, donde obtuvo un premio de 750.000 pesetas frente a medio millar de aspirantes. También conquistó el premio Enrique G. Navarro, promovido por la Fundación Emma Egea de Cartagena y dotado con un millón de pesetas.
Cartagena fue consolidando su nombre. Expuso en Cajamurcia, en el Palacio Pedreño, en el Palacio Consistorial y en el Teatro Romano. Sus cuadros comenzaban a encontrar paredes dispuestas a acogerlos, aunque él seguía buscando algo más difícil que un reconocimiento: una voz propia. Quizá su obra más vista sea el mural del hospital Santa Lucía, una inmensa pintura de 2,25x12 metros.
A veces, el destino se presenta con la discreción de una conversación. Tras ganar un concurso en Puerto Lumbreras conoció al pintor sueco Alan Marsan, afincado en Águilas y miembro del jurado. La amistad entre ambos propició que un catálogo de Pérez Casanova llegara, casi por casualidad, a manos de una galerista sueca. Ella descubrió en aquellas pinturas algo que merecía viajar.
Así comenzó una aventura que se prolonga desde hace quince años hasta el presente. Estocolmo, Gotemburgo y Malmö abrieron sus puertas a un artista llegado del Mediterráneo. En sus cuadros encontraron texturas, rayados y una manera singular de trabajar la superficie pictórica. Después llegaron los encargos de paisajes nórdicos: arquitecturas silenciosas, brumas suspendidas y horizontes donde la luz parece hablar en voz baja.
Suecia le ofreció, además, una forma de entender la cultura que todavía le maravilla. Las familias acuden juntas a las exposiciones, desde los abuelos hasta los niños. Las instituciones regionales facilitan espacios y anticipos económicos para sufragar desplazamientos y montajes. Incluso la empresa Tetra Pak (creadores del tetra brik), con una plantilla de tres mil trabajadores, cuenta con una sala expositiva en la que el pintor expuso, regalando la empresa a sus empleados una reproducción de uno de los cuadros. Más de cincuenta exposiciones individuales y colectivas jalonan ya su trayectoria internacional, muchas de ellas con un resultado que cualquier artista recibe como una celebración: todo vendido. Holanda, Bélgica, Noruega y Nueva York se suman, haciendo más grande el territorio de su presencia internacional. Sus obras están además en colecciones americanas, portuguesas, italianas y en la Casa Real española.
Más allá de la fotografía
Pero el viaje más importante de Pérez Casanova no ha sido geográfico, sino interior. En sus comienzos persiguió el realismo fotográfico con la obstinación de quien pretende atrapar hasta el último detalle. Un día comprendió que la fidelidad absoluta podía convertirse en una prisión: la repetición, la monotonía y la ausencia de alma amenazaban con devorar la pintura. Entonces rompió con la fotografía como modelo incuestionable. Desde aquel momento su lenguaje se moverá entre el hiperrealismo y la abstracción, sin temor a que un brochazo imperfecto quiebre la ilusión. Porque, cuando se ha capturado la esencia, ¿qué importa una pincelada fuera de sitio? A veces, esa pequeña rebeldía es la prueba de que el artista continúa vivo. Paisajes, arquitecturas y retratos componen su universo. Entre los rostros que ha pintado figuran Rosa Peñalver, expresidenta de la Asamblea Regional, y el decano del Colegio de Abogados de Cartagena.
Pinta al óleo y recurre al acrílico; la acuarela queda ahora, principalmente, para los bocetos. Le gusta trabajar del natural, aunque la luz cambiante imponga sus condiciones y el viento decida, en ocasiones, intervenir en la obra. Pérez Casanova agradece el magisterio de Luzzy, de Manolo Barnuevo y de sus antiguos profesores murcianos, además de los aprendizajes compartidos con otros pintores. Sabe que nadie construye una mirada completamente solo, existe una tradición, aunque sea para transgredirla. Mientras tanto, continúa su camino lejos del ruido de las redes sociales. Prefiere el diálogo silencioso con el lienzo, ese territorio donde la realidad deja de ser únicamente lo que vemos y se transforma en lo que sentimos.
Quizá por eso sus cuadros han encontrado un hogar tan lejos de España. Porque, cuando un pintor consigue atravesar la apariencia y tocar la esencia, las fronteras se vuelven pequeñas. Y la pintura, como la luz, ya no pertenece a ningún lugar: pertenece a quien sabe detenerse a mirarla.
Fuente: Diario La Verdad














