Contacto: elpueblodelapalma@gmail.com


sábado, 22 de enero de 2011

El bando del perráneo.

Resulta curioso e incluso increíble, pero es cierto. En La Palma como en muchas localidades del Campo de Cartagena se leían bandos en panocho durante las fiestas patronales o el carnaval: Torre-Pacheco, Canteras, La Puebla, El Estrecho de Fuente-Álamo, etc. En Pozo-Estrecho se ha recuperado para el día de San Fulgencio, después de comer de las pelotas galileas y antes de la rifa del cochinico de San Antón, otra tradición añeja recuperada este año. Todo ello gracias a la iniciativa de la asociación pro-ayuntamiento. Pero nuestra sorpresa es mayúscula cuando descubrimos que la propia ciudad de Cartagena disfrutaba el día de la Candelaria (2 de febrero) de las ocurrencias del panochista o tío del bando, que con indumentaria estrafalaria anunciaba el carnaval: zaragüeles, camisón blanco, faja carmesí, montera o sombrero calañés, capa de paño parda, gafas de cristales ahumados, exagerado bastón de mando del que a guisa de borlas pendían dos grandes pelotas, a veces cebollas o berenjenas. Montado en una carreta, más tarde en un borrico, recorría calles céntricas leyendo un bando panocho acompañado de una banda de música. El origen de esta comparsa se remonta a la mitad del siglo XIX, siendo posible su transmisión a los pueblos de su entorno.

Sabemos de su existencia en La Palma en los años 50 y 60, siendo uno de sus más destacados autores Ginés Giménez “Campanillas”, encontrándose entre sus autores Antonio Lorca “el cartero”, Pepe y Diego “El molinero. El alcalde pedáneo o perráneo, personaje que representaba la autoridad disparatada, dictaba normas y se metía con diversas personas del pueblo, siempre en clave humorística y con respeto (Mateo “el del Casino”, Felipe “el de FEJIMA”, Leandro González “el del secadero”, Geromo Pagán, Pepe “Nicanor”, Miguel Martínez- Fortún “Catite”) o con situaciones acaecidas en nuestra comunidad (la traída de las aguas del Taibilla, la apertura de la Caja de Ahorros, la creación de Manufacturas Tober: familia Tomás y Pedro Bernabé. El perráneo de La Palma iba subido en una pequeña plataforma dando un paseo por algunas calles y vestía tocado de sombrero, capa y vara de alcalde con dos borlas. Tras ese garbeo, repartiendo algunos obsequios alimenticios a los espectadores, leía su bando desde el balcón del Pérez, en la plaza Manuel Zamora. Ocurría el día de San José por la tarde, siendo su última representación en el año 1967.

Sería interesante su recuperación aquí. Habría panochistas expertos de la huerta murciana dispuestos a escribirlos, adaptándolos a nuestro tiempo y a las realidades palmesanas.

JOSÉ SÁNCHEZ CONESA

  • El bando del perráneo en La Palma. 1966. (López González J. Recuperación del último "Bando del Perráneo" de La Palma, 1966. Tribuna Palmesana 2004; Época II; 5(7):18-20.) AQUÍ.

No hay comentarios: